SE NOS HA OLVIDADO VOLTEAR HACIA LA PARTE SOCIOEMOCIONAL DEL NIÑO: DR. MANUEL SALAZAR ENRÍQUEZ

Guadalupe Herrera Alvarado

Uno de los acontecimientos que cimbró al país fue el hecho ocurrido el pasado 10 de enero de 20, en las instalaciones que alberga el Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila, cuando un alumno de 11 años armado con dos pistolas asesinó e hirió a profesores y alumnos. Para poder asimilar este lamentable acontecimiento, platicamos con el Dr. En Psiquiatría Manuel Salazar Enríquez, especialista duranguense, reconocido por su gran trayectoria como profesional del ramo. A continuación, compartimos aspectos que consideramos relevantes sobre este caso.

¿Cómo identificar a las personas que presentan algún trastorno mental?

El Sistema Educativo tradicional en México, todavía no ha logrado entender que la inteligencia tiene varias vertientes y nos seguimos enfocando en los aspectos intelectuales y cognoscitivos de un niño. Es decir, seguimos viendo que un buen niño es aquel que no muestra problemas gruesos de conducta, pero se le justifican muchos datos blandos, algunos focos rojos porque su rendimiento académico es bueno; seguimos viendo cabezas no tanto corazones. Se nos ha olvidado voltear hacia la parte socioemocional que tiene que ver con la forma en que interactúa el niño consigo mismo, a través de la socialización, la autoestima y cómo interactúa con los demás a través de la solidaridad, el trabajo en equipo, que tenga tolerancia, capacidad adaptativa, habilidades emocionales que permita ver más allá de una boleta de calificaciones.

Cuando un niño empieza a tener bajo rendimiento académico, es cuando pensamos que algo ocurre, hoy en día tenemos niños con un nivel intelectual muy alto, pero eso hace que se descuiden las esferas emocionales. Aunque se escuche duro tenemos que aceptar que los niños desarrollan problemas mentales y emocionales desde temprana edad, estos se gestan desde el embarazo de una madre que vive depresiva, que tiene ansiedad, que no tiene una nutrición adecuada, que atraviesa su embarazo en condiciones emocionales y nutricionales adversas, situaciones que van predisponiendo para que los niños tengan cierta fragilidad en las estructuras cerebrales.

“Los problemas mentales y emocionales se gestan desde el embarazo”

Hoy se sabe que los problemas emocionales tienen una gran carga genética, pero también afectan los factores ambientales como el estrés infantil, el maltrato, la violencia, el abuso sexual, la intoxicación del consumismo, esto quiere decir que tenemos niños que son muy llevados con cosas materiales, la influencia de la tecnología, los video juegos que no son causas unitarias, porque se llegó a pensar que el alumno había hecho eso por influencia de los video juegos lo cual es falso, hay países donde se tiene un alto consumo de video juegos de alta violencia como Japón y se registran pocos tiroteos o asesinatos escolares. Cuando el cerebro es frágil, cuando las redes de apoyo no son buenas, cuando los cuidados tanto emocionales como psicológicos del niño son descuidados, entonces los video juegos pueden ser un factor detonante de la violencia en el infante.

“Cuando las redes de apoyo no son buenas los video juegos pueden ser un factor de la violencia”

Un niño que está bien cimentado en su esfera emocional y neurológica, va a ser más resistente a la influencia de las redes sociales, de los video juegos, pero si viene mal estructurado a nivel emocional y neurológico, obviamente que va a tener más tendencia al fanatismo, a la obsesión, a la habilidad para poder manipular, a ser un niño con más facilidad para tener capacidades de aprendizaje de ciertas conductas y probablemente con su misma capacidad e inteligencia va a pasar simplemente con la etiqueta de que es un niño inteligente, pero hay que ver la historia de todos estos niños.

En los Estados Unidos se ha estudiado la estructura intelectual de los niños que han cometido este tipo de eventos negativos y ha resultado que era buena; hay niños con una gran habilidad en el manejo de la tecnología, pero que tienen un cero en el área emocional, o sea están reprobados en el aspecto emocional. Si a un niño  no le enseñan el trabajo en equipo, la solidaridad, la compasión, pero sí le enseñan la destrucción, el manejo de armas, el manejo de ciertas tendencias, lógicamente que eso va a ser un caldo de cultivo ideal para crear escenario como el que estamos presenciando.

“Lo importante no es la mochila, sino la mochila de emociones”

Aunado a lo anterior, tenemos el papel de la escuela, que ha fallado mucho en observar emociones, decía mucha gente que lo importante no es la mochila, sino la mochila de emociones, esto quiere decir, entender cómo están nuestros niños, qué hacen en sus tiempos libres, cuántos niños tienen una mamá depresiva, ausente, un padre periférico, proveedor, o la crianza sobreprotectora de los abuelos, evidentemente genera este tipo de problemas, que son un foco rojo, una señal de alerta, tratar de buscar la responsabilidad en todos.

La escuela para padres debe integrar temas reales, que no sean escuelas para padres por cumplir un formato, no solo cuando pasa algo negativo; todas las escuelas y colegios están queriendo echar a andar programas. La violencia llegó para quedarse. La violencia escolar está desde hace mucho tiempo en sus diferentes manifestaciones, el bullying, la depresión infantil, los niños tienen un riesgo alto de tener depresión y hoy en día los niños manejan la depresión de manera diferente, clínicamente la depresión de un niño no se manifiesta como en el adulto, el adulto la manifiesta con apatía, desgano, pereza, ganas de llorar, el niño puede tener rebeldía, aislamiento, o empezar a crear mundos imaginarios, ideas de fuga, de destrucción, pasar mucho tiempo, indagando videos, tratando de tener notoriedad, tratando de tomar parte de trascendencia de alguna manera.

¿Esto conlleva a la imitación que este adolescente  hizo de Eric Harris, uno de los perpetradores de la masacre de la escuela secundaria de Columbine, al vestir una playera blanca con la leyenda “Natural Selection” y pantalón con tirantes negros?

Sí, de hecho, los niños y los adolescentes tienen una gran tendencia a la imitación. La imitación negativa surge cuando no existe la imitación positiva, ¿qué hace que un niño no haya imitado conductas positivas? pues que no las hay, y que las conductas cercanas de imitación son conductas negativas, de violencia, de armas, de todo este tipo de condiciones que hacen que los niños se identifiquen justamente con estas figuras destructivas.

Pero no podemos pensar que estas conductas se debe solamente al video juego y/o a la película, sino que el niño trae una serie de factores intrínsecos, que hacen que la fuga donde maneja sus emociones sea a través de la violencia, no podemos decir que es que por el video juego, sino que es un niño que trae problemas desde muy abajo, que no vimos y que eso le permitió tener más facilidad para que su mente fuera manipulada por estas condiciones de violencia y el niño pues la externa. La violencia finalmente nace en la casa, crece en la calle y se expresa en la escuela, eso es todo un proceso. La violencia en México y en Durango llegó y se oye feo decirlo, pero está en todos lados, lamentablemente la hemos normalizado, necesitamos todos buscar estrategias de solución.

“La violencia finalmente nace en la casa, crece en la calle y se expresa en la escuela”

Este caso amerita un trabajo puntual con expertos en el tema de salud mental y que no se convierta en movimientos mediáticos, míticos, o crear cortinas de humo. La violencia en el mundo está ahí, hoy en día los niños  están pidiendo a gritos que se les escuche. Los padres tienen que aprender a utilizar nuevos paradigmas, empezar a utilizar el modelo de la calidad por la cantidad de tiempo, es cierto, tiempo suficiente no hay, pero cuando hay calidad en el tiempo pues los padres pueden estar más atentos, no hay que satanizar las redes sociales, los videojuegos, creo que es una oportunidad para que papá y mamá sepan estar más alertas a lo no verbal, que los padres no solo vean y estén tranquilos porque en la escuela les dicen que su hijo es muy inteligente.

Hoy sabemos que los niños que tienen trastorno por déficit de atención con hiperactividad son inteligentes, que muchos niños que van a desarrollar conductas psicóticas son muy inteligentes, entonces tendremos que ver que la inteligencia intelectual  es una parte, pero hay que ver cómo está la esfera emocional, creo que aún no hemos podido entrar a ese tema cuando apenas estamos utilizando un concepto tan antiguo, que creemos que es nuevo como resiliencia , que finalmente son habilidades socioemocionales, que esas no se compran y no las venden en cursos, esas se tienen que trabajar con los padres, si nosotros tenemos una madre contenta, pues entonces aquí aplicaríamos la frase que a mí me gusta mucho “la mano que mece la cuna es la mano que mece al mundo” si la mamá está contenta, realizada, se siente a gusto en su papel de mujer, va a ser mucho mejor madre, pero si es una mujer frustrada, sin oportunidades, maltratada, de lo último que va a tener ganas es saber qué es lo que está pasando con sus hijos.

“Las madres son las mejores psicólogas del mundo”

Necesitamos hablar del papel de la madre, ¿por qué de la madre? es una figura fundamental, ciertamente el padre empieza a incursionar, sin embargo, su paso va más lento. La madre conoce a los hijos 9 meses de antigüedad, antes que el papá, buscar tener una comunidad de madres sanas, porque al fin de cuentas las mejores psicólogas del mundo son  las mamás; si los padres no están bien, no esperemos que los niños estén bien. Tampoco podemos buscar culpables, hay que buscar soluciones para tener comunidades de padres más preparados, porque no hay textos para serlo, hay una frase que usamos de que nadie nace sabiendo ser padre, pero en ningún lado dice que uno no puede aprender a ver estas nuevas generaciones, ellos traen otro formato, otra información, la clave es que podamos encontrar modelos de integración integral para padres y los hijos de hoy.

¿Somos responsables todos?

Sí, como mencionaba, en medicina cuando aparece algo raro en el cuerpo hacemos una biopsia y la mandamos a revisión con microscopio y el patólogo después de mucho análisis nos dice, esto es un cáncer de tales características. Esto que pasó en Torreón es una biopsia, que cuando la analicemos vamos a encontrar que es un tumor bastante grande, que hay un cáncer social muy fuerte  y que el tratamiento es muy complejo, que tiene que ver con radiaciones y quimioterapias, haciendo esta analogía con el cáncer es una realidad.

Se habla mucho de la descomposición del tejido social, efectivamente, estos son los síntomas del suceso en Torreón, que es un acto aislado probablemente sí, pero esto no implica que estos no se puedan replicar, es decir, los terremotos llegan muy fuertes pero tienen réplicas, en la actualidad hay muchos avances en el mundo de la tecnología, el desarrollo de las plataformas y aplicaciones digitales es impresionante, ¿creímos que solamente llegarían cosas buenas?, no, llega una cosa buena con dos malas. Vemos por ejemplo un gran avance en el mundo de la mujer que ha logrado ganar espacios, por otro lado, las mujeres están bebiendo más alcohol, están usando más droga, están incursionando en actividades que antes no, es decir hay causas y efectos.

¿Son consecuencias de que la mujer salió a trabajar, salió del hogar?

Es un factor, podemos decir que la sociedad no contempló tener barreras bien cimentadas para cuando mamá y papá salieran de casa, y entonces seguimos encontrando el apoyo incondicional de la televisión, de las redes sociales que se han hecho cargo de los hijos, es increíble ver que puede faltar comida pero no falta un celular, el mundo se abrió pero se abrieron todas las ventanas y hay ventanas buenas y malas, es una lucha titánicas, donde insisto, no hay culpables, hay responsables.

¿Se puede pensar que este tipo de acciones las cometen los adultos y cuando lo hace un niño se cimbra más ese terremoto?

Sí, porque la violencia en los adultos la hemos normalizado, pero cuando pasa en niños genera más impacto, ¿por qué nos impactó tanto este incidente?, pues porque pasó en una ciudad muy cercana, muy parecida a nuestra sociedad, este es el efecto del espejo, cuando se muere una persona de tu generación te duele más que cuando se muere alguien de otra generación, nosotros habíamos visto estos incidentes de violencia en otros países, pero ahora pasa aquí y el hecho de que haya pasado hace dos años en Monterrey y ahora en Torreón, nos acerca más y nos lleva a crear esta Psicosis, a crear paranoias. En días pasados estuve en la Laguna, algunos padres me decían que sus hijos no duermen, que gritan y no querían ir a la escuela, y es una reacción lógica, se tiene qué atravesar por un proceso adaptativo.

El hecho de que este fenómeno mediático haya sido tan fuerte ha hecho que muchos padres de familia y muchas escuelas no tengan la asesoría adecuada y no estén manejando las cosas bien, esto afecta a los niños que no están conscientes de lo que pasa y escuchan platicar a sus padres todo el día del tema, ven las noticias, videos, o que de pronto llegan a su escuela y hay gente revisando su mochila, eso les generara un problema.

Tiene que haber políticas de revisión muy claras, muchos niños salen de la casa, quizás los papás revisen su mochila, pero en el trayecto a la escuela pasan muchas cosas, ya que pueden interactúan con gente. Creo que es cuestión de concientizar y entrenar a los docentes que aprendan a detectar focos rojos en la esfera emocional; la detección oportuna de problemas emocionales en el aula va a ser el reto para el sistema educativo mexicano.

“En el trayecto a la escuela pasan muchas cosas, ya que pueden interactúan con gente”

Preparar profesores con habilidades en la detección, no se trata de tener profesores psicólogos que atiendan el problema, sino que aprendan a detectar, a buscar en el contenido temático de sus clases, que aprendan a ser más creativos no profesores acartonados, que explican el programa de una forma lineal, sino que aprendan a través del juego, de las habilidades, los niños son muy transparentes, cuando un niño trae un problema te avisa, claro está que el principal retén debería ser la familia, pero si esta falla, confiamos que el segundo retén es la escuela.

¿El docente puede predecir estas situaciones?

No va a predecir lo que va a pasar, pero si hay una estrategia de conocimientos básico puede detectar cosas en un niño y debe, de orientarlo para que busque la atención adecuada, yo creo que con los niños más vale pecar de temeroso que de temerarios, es mejor que los profesores exageren en derivar a los niños a instancias psicológicas, es preferible que un profesional te diga “no te preocupes todo está bien”, a decir, si lo hubiera mandado, pero también tenemos que sensibilizar a los padres de familia, porque hay padres de familia que cuando el maestro les hace un señalamiento se molestan , entonces hace falta ese tacto, porque para toda mamá el mejor niño, el más bonito es su hijo.