LA CUARTA OLA DEL FEMINISMO ABRE PASO A LAS NUEVAS GENERACIONES: JULIETA HERNÁNDEZ CAMARGO

Por: Guadalupe HERRERA ALVARADO

Como histórica califico la marcha que las mujeres duranguenses desplegaron este 8 de marzo de 2020 en conmemoración del  Día Internacional de la Mujer; muy diferente a los años que anteceden al presente en donde se lograba reunir a pequeños grupos aislados, lamentablemente estos esfuerzos se quedaban entre los muros sobre todo de las escuelas. Como era costumbre, las instancias de gobierno, el congreso local, instituciones educativas, empresas y algunas asociaciones civiles, se daban a la tarea de organizar agendas que contenían información, prevención y en ocasiones tibias denuncias, pero sin duda, lo que ha marcado la diferencia con años anteriores  fue la marcha de mujeres encabezada por las agrupaciones “Sí Hay Mujeres en Durango” y “Las que no Arden” en donde inesperadamente hubo una asistencia diferente a otros años.

Respecto al tema platicamos con la líder moral de una de las organizaciones con mayor presencia en Durango, “Sí hay Mujeres en Durango” me refiero a Julieta Hernández Camargo a quien considero un ícono de la tercera ola del feminismo en Durango, aquí el resultado de esta agradable charla.

¿Julieta, qué opinas de estas mujeres que salieron a la calle a manifestarse y sobre todo a denunciar a sus agresores?

Esta marcha fue organizada por “Sí hay Mujeres en Durango” y “Las que no Arden”. Estos grupos que trabajamos en conjunto organizamos esta marcha; la asistencia fue inesperada ya que no invitamos ni convocamos a nadie en particular, y no utilizamos medios de transporte alguno, fue una marcha auténtica, en donde tristemente se puso de manifiesto algo que es muy doloroso que es la violencia sexual en las escuelas.

Recordemos que la alerta de violencia de género se impuso precisamente por violencia sexual y violencia familiar y en esta manifestación se está dejando ver desde primaria, secundaria, bachillerato y del nivel superior.

Las manifestaciones se ejecutaron en dos momentos: primero portando letreros y pancartas en la marcha y segundo, en los tendederos posteriores a la marcha que se hicieron famosos empezando por la Facultad de Derecho que fue la primera que puso el tendedero.

Esta revolución inició en 2019 y se puso de manifiesto en 2020, las mujeres se han unido bajo los hagtag de “Una menos”, “Ley Olimpia” “Me Too” que fue la primera que levantó el revuelo en torno a los abusos sexuales y creo también que se han manifestado a través de los colores el “verde” que representa a la marea verde que lucha por la intervención legal del embarazo, el “naranja” contra la violencia hacia las mujeres, el “morado” que fue símbolo de la Ley Olimpia y símbolo del actual movimiento, la “abrillantada” que fue rosa que integró a las mujeres y el himno feminista que incluso se representó aquí en Durango “Un violador en mi camino”.

En torno a todo esto se han unido las mujeres independientemente de partidos políticos, incluso si tú fuiste a la marcha te diste cuenta de que no había personas de ningún partido político, fue una auténtica manifestación de la inconformidad ciudadana por la violencia contra las mujeres, que es mucha y que no es atendida por la autoridad; hoy en muchas escuelas les están diciendo que no pongan la queja ante la autoridad judicial y que lo hagan en la escuela, lo único malo es que muchas veces se queda en la escuela como queja administrativa y no lo judicializan, lamentablemente en muchas ocasiones las instituciones manipulan, presionan o amenazan a las jóvenes para  que no sigan y en pocas palabras algunas desisten de la denuncia judicial, la denuncia interna como hemos visto en otras ocasiones evidentemente  no se atiende.

¿Entonces los protocolos internos de las escuelas no funcionan?

Fíjate que en el único lugar que sé que hay protocolo es en el Instituto Tecnológico de Durango, en otros lugares no he escuchado, puedo equivocarme desde luego; decirte que en el tecnológico hay dos maestros vinculados a proceso desde antes del movimiento y aún así, salieron muchísimos más que no están vinculados a proceso; recuerdo que hace muchos años hice una denuncia contra maestros porque siempre hubo acoso sexual y salieron ilesos, incluso ya están jubilados y así terminaron muy a gusto, pero ahora con los tendederos salieron nombres nuevos que hacen acoso sexual.

También en los CBTiS existe acoso sexual, te comento que hubo un maestro de deportes que estaba en el tecnológico que yo denuncie por abuso sexual, que sí lo quitaron del tecno pero se fue a trabajar al CBTiS 130, en este nivel hay niñas más pequeñas que las de licenciatura y bueno ahí está, salieron como cinco cartulinas denunciándolo como acosador, en aquella ocasión la autoridad lo declaró inocente, igual pasó con el de la Secretaría de Educación con Alarcón Jáquez y con Gamaliel Ochoa, decirte que como asociación en su momento participamos en estos casos ahora espero que sí se haga justicia.

La manifestación se distinguió por la asistencia de mujeres jóvenes, aunque hubo mujeres de todas las edades el mayor porcentaje fue de jóvenes. ¿Por qué crees que las jóvenes se atrevieron a hablar?

Porque estamos en la cuarta ola del feminismo. ¿Qué significa esto? es un nuevo feminismo que está surgiendo de las personas jóvenes en donde queda de manifiesto el activismo en las redes sociales, así como la lucha por la interrupción del embarazo por la población LGBT, incluso en el relevo generacional sucedido en la marcha en donde la Dra. Concepción  Félix al hacer entrega a la nueva sucesora dijo “abrimos el paso a la nueva generación, a las que nos van a sustituir, es el relevo generacional que viene más abierto más fuerte, que van a luchar con más ganas en contra de todo lo que está ocurriendo”

No se escuchaba al menos en el Estado esta ola del feminismo anterior, se trabajaba  a lo mejor más en documentos, no sé, ¿pero no se manifestaba?

De esta manera no, lo digo porque yo he sido feminista, incluso hace tiempo hice un libro y recuerdo que a las mujeres que les preguntaba que si eran feministas me decían que no, como que esta corriente tenía, ahora creo que este feminismo se ha empezado a entender y bueno muchas mujeres no están de acuerdo, pero podemos dejarlo en otro tipo de mujeres que se manifiestan, pero las que fueron a la marcha iban plenamente convencidas de que son el relevo generacional de las feministas que hemos estado luchando desde hace muchos años, me da mucho gusto que las jóvenes se manifiesten porque eso puede tender a que tengamos un mundo mejor, ellas sí pueden lograr que en el futuro cambie esto y sea un mundo mejor para ellas y sus hijas.

En el caso de estas chicas que se manifestaron y que están teniendo problemas en las escuelas y se les está presionando ¿qué tienen qué hacer, porque sería lamentable que lo expusieron y solo se quedara ahí y al regresar a la escuela tuvieran alguna represalia y por eso decidan quedarse calladas?

Yo les hago un llamado a que sí denuncien, no les pueden hacer nada, los que deben de tener miedo son los hombres, esos que las acosaron sexualmente, que abusaron porque hay casos también de tocamientos, ellos son los que deben de tener miedo y vergüenza no las mujeres, porque las mujeres también tienen esa característica que a veces les da vergüenza decirlo el llamado es que vayan con la autoridad judicial y que ellos se encarguen de solucionarlo.

En torno a que algunos hombres dicen que son inocentes pues también que emprendan hay leyes, pero creo que es muy difícil que exhiban a un maestro si no es cierto, pero bueno con el beneficio de la duda también hay una autoridad que los puede defender, pueden denunciar que las manifestaciones que están haciendo las mujeres son falsas, ahora están diciendo que es una cacería de brujas, que a los hombres los hacían culpables aunque no fueran y los quemaban; la verdad he visto mucho a lo largo de mi vida y no creo que nadie lo haga así porque sí, porque además son muchas las denuncias, no es nada más que una lo acusó porque le cayó gordo o porque la reprobó, hay muchas jóvenes que acusan al mismo maestro, por ejemplo en la escuela de trabajo social, no se denunció a ningún maestro solo a una maestra por violencia psicológica, pero en trabajo social hay puras maestras, no hay maestros, ¿qué quiere decir esto? que los maestros son los que acosan, si te pones a analizar te das cuenta pues que sí hay algo, ellas no están inventando, hay un grave problema y es que a las mujeres y a las niñas no nos creen.

Julieta, el acoso ha existido desde toda la vida, qué peligroso es que lo hayamos normalizado, yo me cuento porque esta generación de chicas hacia adelante va a ser otra cosa. ¿Se rompen paradigmas Julieta?

Sí. Se rompe el paradigma ese de que, hasta lo dijo Plácido Domingo, se me quedó muy grabado porque dijo, “es que las cosas antes no eran así” por las acusaciones que tiene él de acoso sexual, sí antes las cosas no eran así pero ya cambiaron.

¡Pero sufríamos el acoso ¡

Sí, era delito. Las mujeres sufrían el acoso y era delito y las cosas han cambiado, ahora ya va a ser un cambio total en la mentalidad de las mujeres y de los hombres, ya no es tan sencillo que anden abrazando mujeres o a alumnas; cuando era catedrática en el tecnológico teníamos prohibido saludar de beso a los alumnos que eran actualmente tuyos, pero aún así había maestros que cobraban dinero, toda esa corrupción ya no es lo mismo, te aseguro que van a tener miedo y van a ser menos acosadores, por eso me parece bien la manifestación pública y sí, si ha cambiado el modelo de las mujeres, estamos en la cuarta ola del feminismo en donde las mujeres son distintas, han aprendido a defenderse y van a dejar fuera los miedos y la vergüenza que cargamos desde siempre.

Las religiones  nos han hecho creer que somos las culpables de cualquier cosa que nos pase en nuestro cuerpo, como que tú tienes la culpa de cualquier cuestión de “si te tocan o te violan”, “pues por qué andabas vestida así”, “pues para qué pasaste por ahí”, yo les digo que “aunque una ande encuerada se hará acreedora de una sanción administrativa, pero nadie tiene derecho a cometer un delito penal sobre ti porque andas desnuda”, de ninguna manera es justificación, pero las mujeres somos culpígenas, en las cosas sexuales tendemos a sentir culpa  y he tratado de promover que ya se acabó, las mujeres practicamos la sororidad y no es cierto que no nos queremos, sí nos queremos en la unidad, que qué bueno que las mujeres hablen, qué bueno que las mujeres cambien.

Julieta, llevamos toda la vida con unas estructuras sociales llenas de paradigmas, de estereotipos y aún cuando las leyes se han modificado, siguen las estructuras ahí, yo las siento como bardas pesadas, enterradas que son difíciles de derribar. ¿El reto es cambiar las estructuras sociales?

Sí. mira, en realidad la ley está bien, faltan algunas cositas qué corregir, pero en la mayoría tú puedes ver que es una ley justa, algunas no, pero la mayoría en cuanto a la violencia están bien, el problema es que la ley no se aplica, ese es el problema y es ahí donde están las barreras a las que te refieres, en donde no se puede cambiar la estructura, pero yo creo que ahora sí podremos.

Otra cosa que a mí me preocupa mucho es que las mamás no les crean a las hijas; hay que romper las estructuras y hay que considerar también de buena manera que tenemos que seguir con el movimiento, los movimientos pueden acabarse si no se les da seguimiento, hay que seguir presionando a la autoridad, y sí, que nos crear, las mujeres y las niñas no decimos mentiras, las mujeres y las niñas decimos la verdad, porque ahora se entiende cuando nos decían “brujas”, “brujas malas” para bajarnos la energía o bajarnos el poder pero en realidad las brujas no eran malas, las brujas eran científicas que en muchos casos las juzgaban porque eran listas, entonces cuando me dicen bruja no me ofendo.

Ahora que fui al penal de Morelos me regalaron un libro que recogió algunas experiencias de las mujeres privadas de su libertad, ellas escribieron sus historia, cuando abrí el libro, en cualquier página encontré  la historia de una mujer que decía que desde los cuatro años había sido violada y que le había dicho a su mamá y que ésta no le había creído y que el hombre que la violaba era su papá; volvemos otra vez a lo mismo “he visto mujeres que hasta le lavan la boca con jabón a sus hijas cuando estas les dicen que algo les hizo algo algún hermano” y les dicen “No, cómo, estás diciendo tonterías, cómo crees que tu hermano” o las otras que dicen “no podemos denunciar, cómo vas a denunciar a tu papá, cómo vas a denunciar a tu abuelito, a tu hermano”; esto es espantoso para una mujer, por eso pasan tantos años porque no tienen manera de salir de aquello. Tengo un caso de una niña de trece años en donde el padrastro la violó y aún se sigue peleando por ese tema, la mamá fue y no se detuvo ante todo lo que estaba pasando, pero sí hay algunas madres que dudan de sus hijas y hay muchas mujeres que se suicidan porque no les hacen caso los familiares, es grave pues.

Julieta, sabemos que las mujeres que de alguna manera se dice que estamos “empoderadas” porque recibimos un salario, porque fuimos a la universidad, porque somos jefas de familia, porque tenemos un empleo, pero las mujeres que son amas de casa y sobre todo que dependen del apoyo económico del esposo y que el día 9 dijeron que no nos moviéramos, pero en lo privado en su hogar, el marido le dice “o te mueves o te golpeo”. ¿qué hacer con esas mujeres que están adentro de su casa y que son dependientes totalmente del esposo?

Seguir enviando el mensaje, por ejemplo a través de los medios de comunicación y tratar de empodéralas, y sí es cierto, a veces uno lo dice con ligereza desde esta posición de privilegio en donde puedo hablar, no me dejo, mando a la fregada al novio o al marido y ellas no, ellas están en una posición desventajosa y lo mejor es que ya existe una ley de que cuando te divorcias te tienen que pagar una indemnización, es bueno porque muchas veces las mujeres no se divorcian porque no tenían de qué vivir, yo les digo cuando estudian es lo mejor para avanzar y empoderarte, tener un salario te empodera, aunque hay algunas mujeres que aunque tenga un salario no se empoderan, pero la mayoría nos dicen que sí se empoderan y ¿qué hacer? pues tratar de  atenderlas cuando denuncien violencia, de alguna forma que la autoridad las va a empoderar si las escucha y si les da trámite a sus asuntos y bueno, si las mujeres tuvieran un recurso sería también muy bueno como tú dices.

¿Pagarles como amas de casa?

Eso se lo debería de pagar el marido; de hecho, imparto un taller en donde en broma hacemos un ejercicio que calculamos el aporte de las amas de casa, por ejemplo ¿cuánto nos cuesta una psicóloga?, ¿cuánto nos cuesta una trabajadora doméstica?, ¿cuánto cuesta una doctora que cura con un beso, así curamos las mamás? y al final preguntamos ¿cuánto cuesta una trabajadora sexual?, esto significa que el marido tendría que pagar mucho dinero, reconocer que el trabajo que hacen es un trabajo duro.

Entre los comentarios que hemos escuchado está uno que me llamó la atención que dice ¿después de esto cómo vamos a enamorar a la mujer?

Pues alguien decía por ahí, tú puedes enamorar a una mujer, pero si te dice que no tú sabes bien por sentido común cuándo es acoso, puedes decirle a una mujer, puedes invitarla a tomar un café, lo que quieras, la puedes invitar a salir a comer etc., pero lo que no puedes hacer es que si ella no quiere tú insistas, eso es muy de Durango, la acosan, la siguen, aunque se hayan divorciado andan detrás de ellas, no las dejan andar con otro y entonces, cómo enamorarlas, pues de una manera adecuada, decente y caballerosa, con respeto, todo debe de ser con consentimiento, si una mujer te acepta pues te va a aceptar, pero si no hay consentimiento, si ves que no quiere, por ejemplo, a las alumnas las abrazan y se sienten incómodas eso se transforma en hostigamiento sexual.

¿Para finalizar Julieta, qué esperamos de la cuarta ola del feminismo?

Esperamos varias cosas, entre ellas, continuar con el activismo en redes, con los inconvenientes que tiene a veces las redes, el cambio en las estructuras, que por ejemplo las leyes aquí en Durango y lo menciono porque es muy importante lo de la diversidad sexual, en Durango, resulta que no quieren adaptar el código civil a la jurisprudencia, pero aún así, los matrimonios igualitarios entre personas el mismo sexo se pueden llevar a cabo aquí en Durango aún con un amparo porque el Estado no ha modificado su ley. Estamos en un momento de muchas cosas nuevas y diferentes formas de actuar, sobre todo del surgimiento del activismo de las mujeres.

Otra de las cosas que ha surgido en esta cuarta ola es la sororidad, además de una frase muy antigua y que hoy se hace patente y es que lo personal es público, aún escuchamos a las personas decir “lo que pasa en mi casa es privado” pero no, eso que sucede adentro de la casa tiene efectos sociales, no es privado, es público porque daña a la mitas de la población que son las mujeres, y esto por supuesto que tiene que ver con la sororidad, lo personal es público, la lucha por los estereotipos, la lucha por el cambio de roles que te asignan, todo eso ha cambiado y es parte de lo que estamos viendo con claridad en las manifestaciones, el cambio del estereotipo de mujer que no salía a la calle, de mujeres que ya protestan, mujeres que ya no se quedan en su casa, mujeres que ya no les de pena denunciar.

No hay que dejar caer el ánimo, hay que seguir insistiendo que la autoridad cumpla lo que promete lo que dijo Aispuro, que mantenga ahí su unidad, yo ya fui y llevé a varias personas y envíe a otras y sí están atendiendo.

¿Cómo ves la reacción del señor gobernador respecto a las denuncias presentadas?

La instalación de las mesas para dar seguimiento a las denuncias me parece bien, se está atendiendo rápido, los trámites de están haciendo rápido, anteriormente se tardaban en los procesos, ahora te pasan directo con el Ministerio público.

Muchas gracias, Julieta.