Foro Retos y oportunidades

FORO: “RETOS Y OPORTUNIDADES PARA LAS DEFENSORAS DE DERECHOS HUMANOS EN DURANGO”

Guadalupe Herrera Alvarado

La Asociación Civil Sí Hay Mujeres en Durango y la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México, (RNDH) organizaron  el foro “Retos y Oportunidades para las Defensoras de Derechos Humanos en Durango”, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; valiosas y valientes mujeres participaron  y nos compartieron su pensamiento, su visión y experiencias vividas, así como los retos que han enfrentado desde su ámbito de trabajo, de familia, de sociedad, de política, de vida.

Un foro muy enriquecedor de las voces de Cecilia Guadalupe Espinoza Martínez, representante de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos; de la Dra. María Concepción Félix Corral, activista de Sí Hay Mujeres en Durango, A.C., de la Lic. Jennifer Josefina de la Torre Delfín, de la colectiva feminista “Las que no Arden”, así como de la Lic. María Eugenia Campos Zavala, especialista en  derechos humanos y por supuesto, moderadas por el ícono de la defensoría de la mujer en Durango la Lic. Julieta Hernández Camargo, que le antecede el reconocimiento de muchas mujeres a las que ha acompañado en trances difíciles no solo legales sino  de vida, de humanismo, de valores, de ser personas dignas, que valen sólo por ese hecho “de ser personas”.

Este foro “Retos y oportunidades para las defensoras de derechos humanos en Durango”, nos invita a conocer las veredas que ellas tienen que sortear para poder dar ayuda a las mujeres (niñas, jovencitas, adultas), víctimas de agresiones diversas y que deben enfrentarse a la justicia con el nulo conocimiento de las leyes que en la letra deberían de arroparlas, pero que la realidad  dista mucho de ser así.

El hecho de compartir con nosotras logros, decepciones, represiones y retos, nos lleva a la  visión del entendimiento y compresión de la vida que, a diario vive una defensora de derechos humanos (DDH), y entendemos que no es fácil, que transitan en el filo de la inseguridad, de la violencia y lo más triste, en la desesperación de no ver cristalizada la justicia en muchos de los casos de las víctimas que diariamente se acercan a ellas con la esperanza de ver finalmente la luz del día.

Te comparto esta experiencia con el propósito de que nos sumemos a su lucha, porque como lo señala María Eugenia Campos Zavala “En la universalidad de los derechos vamos todas”.

 

EL GREMIO DE LAS PERIODISTAS: EL MÁS AGREDIDO

Cecilia Guadalupe Espinoza Martínez, es una feminista y defensora de los derechos humanos, nacida en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue trabajadora de una maquiladora y junto a otras personas fundaron el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, sumándose a las voces de justicia, verdad y memoria frente a los feminicidios y del caso denominado campo algodonero, en donde contribuyó al reporte ciudadano entregado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; también participó en el proceso de formación de la Red Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, Chihuahua, entre otros.

Esta activista representante de la RNDH, en su participación nos habló de la estrategia que han desarrollado “Protección Integral Feminista”, (PIF) que precisamente busca proteger a las defensoras de los derechos humanos en México, que les permite estar articuladas, comunicadas sobre las acciones de riesgo y situaciones graves que corren en territorio, y que desafortunadamente muchas compañeras han terminado asesinadas, además de crear acciones se seguridad y acción emergente y  autocuidado con un enfoque de perspectiva de género.

Dentro de las acciones de la PIF, destacan la creación del registro sobre las agresiones que viven las DDH a nivel nacional, ya que como lo menciona Espinoza Martínez, en las gráficas en 2019, se registraron 862 agresiones; siendo el mes de septiembre de 2020 el más violento con un registro de 1259 que han recibido 186 defensoras, 156 mujeres periodistas y 44 colectivas, mismas que son agredidas en repetidas ocasiones en lo individual por lo menos una agresión diaria, se cree que es debido a las serie de movilizaciones que se han hecho en distintos momentos y puntos del país.

Destaca que, entre las defensoras mayormente agredidas, están las periodistas por el derecho a la libertad de expresión y por el acceso a la información, que son los dos derechos que vincula al gremio, siendo ellas las que en estos momentos están viviendo una situación de mayor gravedad, sobre todo en los estados de Puebla, Veracruz y el Estado de México.

Después del gremio de mujeres periodistas, el grupo más agredido es el que defiende el derecho a una vida libre de violencia de las mujeres, y el tercero las compañeras que hacen una defensa del territorio y los derechos ambientales. Son estos los tres grupos de DDH que están siendo mayormente vulnerables.

La activista juarense también hizo alusión a los avances que en materia legislativa tiene la ultraderecha para restringir el derecho de la mujer para interrumpir el embarazo de forma legal, lo que las pone en una situación de agresión hacia las mujeres que defienden este derecho a una vida libre de violencia.

 

TENGO MUY CLARO DÓNDE DEBO ESTAR PARADA

La Doctora María Concepción Félix Corral, forma parte activa de la asociación civil Sí Hay Mujeres en Durango. Con la experiencia que le ha dado formar parte de catedráticos del Instituto Tecnológico de Durango, (ITD) y su cercanía  con las y los jóvenes participó en este conversatorio haciendo valiosas aportaciones.

Ella tiene un doctorado (Ph.D) en Educación por la Universidad  de Sheffield, Reino Unido, egresada de la Facultad de Derecho de la UJED, Maestra en Bibliotecología, bibliotecaria especialista en investigación científica en el ITD, con experiencia en investigación sobre violencia de género, es activista en diversas asociaciones feministas como Radar 4, Gire y Sí Hay Mujeres en Durango.

Como ya lo mencioné, la Doctora Félix Corral ha convivido con cientos de jóvenes en el Instituto Tecnológico de Durango, le ha tocado estar en la defensoría de chicas de la institución que han sido víctimas de abuso o de hostigamiento sexual.

Como ella comentó, ha vivido la experiencia de anteponer la imagen de la institución a la razón de las víctimas, “… bájale, … cálmate, no te pongas de parte de las chicas porque no tienen razón, y eso me frustra mucho”, situación que la llevó a renunciar al Comité de Ética al descubrir la simulación. “…tengo muy claro dónde debo estar parada”.

Señaló que uno de los retos de las DDH es avanzar del cuestionamiento y de la credibilidad de la víctima, hacia la persecución de los perpetuadores porque siempre que sale un caso culpan a la víctima.

También señaló que, con la incorporación de jóvenes a la lucha del feminismo, en el estado se está dando un fenómeno con una visión de alianzas y sororidad, con los colectivos Marea Verde, Las Que no Arden y las Adelas Feministas Revolucionarias, que llegaron a despertar un Durango sin miedo; “… con beneplácito veo, que la palabra feminismo ya no las asusta, como hace algunos años que era una anatema; “… todavía veo funcionarias públicas que pudieran estar aliadas con el feminismo, pero le tienen miedo a la palabra y a lo que significa, visualizo en Durango el surgimiento de esos grupos de jóvenes decididas, valientes y combativas”.

La lucha de estos recientes colectivos va más allá, eso quedó demostrado el pasado 28 de septiembre, cuando se atrevieron a entrar al Congreso del Estado para exigir la despenalización del aborto. “… me encantó un acto que hicieron de irreverencia, entrando al Congreso pueden ver la estatua de Guadalupe Victoria, de Francisco Zarco y de Pancho Villa, la patriarquía en su esplendor, estas chicas pusieron pañuelos verdes y morados a las estatuas y brasieres, me encantó, porque ese acto irreverente significaba quitarle peso a la patriarquía y perder el miedo a hacerlo.

La investigadora también se refirió al mitin del 8 de marzo, a la manifestación que cientos de mujeres duranguenses de todas las edades y extractos sociales, salieron a las calles para manifestarse en el marco del Día Internacional de la mujer. Una concentración nunca vista en la ciudad y que fuera convocada libremente, sin presiones ni acarreados, esta fue una marcha pacífica y voluntaria, que albergó a mujeres decidas a alzar la voz, a exigir ser escuchadas, a pedir castigo para los agresores y justicia por las víctimas.

“… de ahí se derivaron los tendederos, de ahí surgieron muchas denuncias que yo acompañé, y bueno, eso es otra cosa de enfrentarse a las estructuras patriarcales que, aunque sean en defensa de las mujeres, se sigue dando el poco entendimiento, la poca empatía y la poca credibilidad que las chicas que se atreven a denunciar tienen”.

“… en nuestro sistema de justicia penal, ahí están las leyes pero al último, las decisiones que se toman no son tan efectivas como nosotras quisiéramos, pero vamos a seguir picando piedra, con la fuerza de los colectivos como Las Que no Arden y las chicas que se están incorporando con fuerza y decisión, creo que ya estamos en camino para los retos que vengan; “… no vamos a estar exentas de agresiones, espero que no tengan tanta consecuencia pero también espero que tengamos la preparación y las redes suficientes, para que podamos capotear esos ventarrones que puedan venir.

 

DURANGO REZAGADO EN LEYES

La Lic. Jennifer Josefina de la Torre Delfín, de la colectiva feminista “Las que no Arden”, es la participante más joven en este ejercicio de comunicación, convocado por la asociación civil Sí Hay Mujeres en Durango, y por la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México. Es abogada, comunicadora, feminista, activista y vocera oficial de REDefine México en Durango del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, consejera estatal del consejo ciudadano del seguimiento de políticas públicas en materia de juventud, becaria del proyecto Investigación y contraloría social “Lo público es nuestro”, de la financiadora Hewlett y ILSB y fundadora de la primera colectiva feminista en Durango, “Las que no arden”.

Jennifer fue contundente, “… estamos haciendo el feminismo que no les gusta, el feminismo que incomoda, que no está bien visto, el que ya no dialoga, a estas hay que excluirlas”.

La joven activista representa a las mujeres de hoy, a las del siglo XXI, a las dinámicas, a las que se envuelven en la tecnología, en la globalización, a las informadas, a esas que se preparan académicamente, y que en su proyecto de vida está el éxito, no la maternidad, o por lo menos no está en los primeros lugares.

En el foro “Retos y Oportunidades para las Defensoras de Derechos Humanos en Durango”, de la Torre Delfín lanzó un duro cuestionamiento a las servidoras públicas, al cuestionar su actuar en base a sus creencias, aludiendo el tema de la justicia reproductiva, específicamente, el derecho que tiene la mujer a una aborto seguro y legal.

“… una cosa es la intención que tienen las servidoras públicas al atendernos, pero otra muy diferente cuando lo hacen de forma mediática, sabemos su postura como personas pero que no deben de tener esa postura en base a sus creencias”; “… nos tienen que escuchar, pero también empezar a actuar, no puede ser que en Durango no hay un antecedente de justicia reproductiva”.

Trajo al foro el rezago que representa Durango  en el tema del aborto, así como el de la discriminación jurídica. “… en el ámbito del aborto estamos rezagados en leyes, hay discriminación jurídica, tenemos menos leyes que en otros estados; no hay la interrupción del embarazo por la causal salud”.

De nuevo fue enfática en el desempeño de las servidoras públicas, “… no le han querido entrar, tienen tareas pendientes, como defensoras y activistas de los derechos sexuales, se los hacemos ver, aún no se puede implementar  la NOM 046 de forma correcta que es lo básico, mínimo indispensable”.

La activista se remontó a las manifestaciones del 8M en pro de los derechos reproductivos de las mujeres, a la discordancia con grupos de la sociedad que rechazan sus críticas como fue el caso de la manta instalada en la catedral de Durango con la leyenda “Saquen su rosario de mis ovarios”, para Jenny fue el top de Durango.

“… también hemos sido críticas, “Saquen su rosario de mis ovarios”, fue el top de durango; sabemos que Durango es un estado católico y conservador, fue provocativo para algunas personas, para nosotras fue un mensaje muy claro, necesitamos justicia reproductiva, que se legisle en base a hechos y realidades, no en creencias particulares en la administración pública”.

“… fue como una confrontación real sobre la problemática que existe en Durango.; las mujeres tomaron el micrófono y contaron su historia de violencia intrafamiliar, violencia física, sexual, económica, como activistas y defensoras acompañamos, y acuerpamos a las víctimas; a esa marcha fueron funcionarias públicas, vieron la realidad de las cosas, se generaron cosas positivas”.

Derivado de este movimiento, el gobierno del Estado instaló una instancia especial para atender las denuncias espontáneas generadas ese día internacional de la mujer; lamentablemente esto no es suficiente y las buenas intenciones se complican cuando las víctimas enfrentan los procesos burocráticos que las instituciones deben de aplicar por normatividad.

“… las chicas no se animan a denunciar porque entienden que una denuncia de forma pública implica un reto enorme, seguir el proceso de la denuncia formal otro más, el desgaste es en todos los ámbitos: económico, las idas y las vueltas, en que no te atienden, que el trámite es muy largo, los exámenes periciales, y no todas tienen la fortaleza. Siempre estamos ahí para acuerpar y acompañar”.

La joven activista y también ganadora del Premio Estatal de la Juventud 2020, manifestó que la criminalización es uno de los retos que las DDH tienen que enfrentar, ya que las ha llevado a cubrirse el rostro y aunque no ha sido objeto de ataques lamentables, no significa que no sea objeto de señalamientos “… decidimos cubrirnos nuestros rostros para proteger nuestra identidad y estar más seguras, la criminalización viene desde mensajes hasta tuits que se publican, hasta el hecho de perder un empleo, familiares amigos, toda esta criminalización invisible  existe”.

La también estudiante de comunicación señaló que como DDH, no tienen a su alcance los recursos como algunas dependencias, para garantizar esa vida libre de violencia. “… nosotras no tenemos los recursos que tienen algunas dependencias para garantizar esa vida libre de violencia, que en la práctica debería de ser su chamba, nosotras funcionamos como un canal para orientar a las personas sobre alguna dependencia, sobre un proceso, cómo hacer una denuncia; nos llegan de otros estados y nos preguntamos cómo vincular y no saturar para dar acompañamiento que sirva a las víctimas porque en ese momento es lo que les sirve. Como activistas  y DDH la violencia nos está sobrepasando, no podemos atenderlo todo, ni siquiera las dependencias encargadas pueden hacerlo.

 

DEBEMOS RENUNCIAR AL ESQUEMA DEL HOMBRE SALVADOR

La Lic. María Eugenia Campos Zavala, es especialista en  derechos humanos, tiene estudios de maestría en derecho internacional por la Universidad Erasmus de Rotterdam en Países Bajos, especialidad en derecho constitucional por la Universidad de Salamanca, España, cuenta con un certificado del Instituto de Derechos Humanos René Cassin de la Universidad de Estrasburgo, por aprobar el curso “La infancia y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, además de dos licenciaturas, en derecho por la Universidad Juárez del Estado de Durango y en relaciones internacionales por la Universidad Autónoma de Durango.

En su intervención en el foro “Retos y Oportunidades para las Defensoras de Derechos Humanos en Durango”, la especialista habló sobre los retos que visualiza desde su ámbito laboral, en donde intenta trabajar en materia de derechos humanos y sobre todo en los derechos de las mujeres.

Como primer reto, nos muestra la incorporación de la perspectiva de género en todas las actuaciones, ya que así se aplicarían los protocolos existentes para todas las actuaciones de la administración pública, como los de impartición de justicia, de la fiscalía, de la planeación de obra, entre otros.

Que se conozca la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, no la conocen, saben que existe, la critican, hablan sobre ella y parece que nada más llega como al artículo 9. Tenemos que darla a conocer, tener la capacidad de entender y de investigar.

Otro de los retos que la también mediadora internacional certificada propuso, es evitar la violencia simbólica, es indispensable evitarla, rechazarla, cuando la veamos en los comerciales, en las calles, señalarla.

Nos entendernos desde el patriarcado, es otro de los retos que las DDH tienen, ya que las sociedades tendemos a entendernos y justificarnos como sociedades desde el patriarcado, desde su óptica, aquí citó a los héroes, a esos próceres, con esas idolatrías que a veces tenemos.

Y por supuesto que el siguiente reto es evitar esa idolatría a supuestos súper héroes, las mujeres no nos entendemos como superheroínas, pero muchos hombres si se entienden como supermanes, les llamó “los supermanes de la violencia de género y de la violencia contra las mujeres”, que aprovechan el escaparate para lucirse como los protectores a costa de los derechos de la mujer.

La también directora de la C.E.D.H., fue incisiva en tener una  influencia efectiva en la aplicación de protocolos, ya que reviste importancia haya estos protocolos y que se apliquen.

La catedrática de la Facultad de Derecho de la U.J.E.D., fijó como siguiente reto, renunciar al esquema del hombre salvador, al Superman renunciar a ese esquema porque es una trampa del patriarcado, así como también lo es asumirnos y entendernos como contrarias una a  otra, entender que este feminismo nos une con un centro, “las mujeres”, trabajamos en esa óptica; no vamos a aceptar esas desuniones, todas somos diferentes, por tanto, nos entendemos como diferentes.

Entender la universalidad de los derechos humanos, entender nuestra dignidad y partiendo de esa dignidad, la exigencia real a nuestras autoridades para que trabajen considerando a nosotras.

Desnaturalizar la violencia, todavía está naturalizada, expresiones como “pues es que era así”, la justificamos, aún vemos algunos procesos penales que justifican algunas acciones, “porque ella fue a este hotel”, “porque ella asistió con él”, “por qué si estaba casada con otro”.

Tenemos que utilizar el derecho como una herramienta, muchas veces lo dejamos de lado y hacemos suposiciones; tenemos un derecho y una jurisprudencia internacional que ahí está bien bonita y buena, la tenemos que conocer y que aplicar.

 

“Unirnos en torno a los derechos de las mujeres,

al respeto de las mujeres y al feminismo”

 

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