Legisladores de Durango proponen uso del lenguaje incluyente en títulos académicos
En las instituciones educativas privadas de nivel superior ya es una realidad.
Con el objetivo de que la expedición de documentos de grado académico, en sus diferentes tipos, niveles, denominaciones o grados se maneje con lenguaje incluyente, la presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, del Congreso del Estado de Durango, Sandra Lilia Amaya Rosales, presentó iniciativa para reformar las Leyes de Educación del Estado y para el Ejercicio de las Profesiones de Durango.
La iniciativa presentada modificas las leyes de Educación del Estado de Durango, así como la Ley para el Ejercicio de las Profesiones en el Estado de Durango.
ARTÍCULO 21. . . De la fracción I a la XI . . . XII. Expedir constancias y certificaciones de estudios, otorgar diplomas, títulos y grados académicos de las instituciones educativas del Sistema Educativo Estatal, conforme a las disposiciones legales aplicables.
En caso de los títulos profesionales que emitan las instituciones de educación particulares en el Estado, deberán ser firmados por la autoridad máxima de dichas instituciones y por la persona titular de la secretaría de Educación en el Estado.
En el caso de los títulos profesionales que emitan las escuelas normales del Estado, así como de las instituciones de educación pública formadoras de docentes, cuya normatividad requiera de la validación por parte del Gobierno del Estado, en representación de éste, serán firmados por la autoridad máxima de la institución educativa y por el Secretario de Educación en el Estado; Toda documentación de grado citada en el párrafo anterior deberá expedirse con lenguaje incluyente, se deberá colocar en femenino o masculino según corresponda el tipo y grado académico.
Ley para el Ejercicio de las Profesiones en el Estado de Durango.
ARTÍCULO 59. . . De la fracción I a la III . . . Toda documentación de grado antes citada, tendrá que expedirse con lenguaje incluyente, se deberá colocar en femenino o masculino según corresponda.
Lo anterior teniendo como punto de partida que, en nuestra entidad, las instituciones públicas emiten documentación que avala contar con una profesión sin emplear los pares femenino y masculino.
Según lo expuesto por la legisladora, nombrar en femenino a las profesiones, no solo es reconocer que hay mujeres que trabajan en todas las profesiones que existen, sino también, que las habilidades de las mujeres no tienen limitaciones.
Cabe señalar que, en lo que respecta a las instituciones educativas privadas de nivel superior, ya es una realidad, aun y cuando el lenguaje incluyente no se encuentre regulado en la normatividad de la materia.



